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Marcas en tiempos de crisis

Venezuela sin lugar a dudas atraviesa por la crisis más profunda de la que se tenga memoria desde que somos una República. Esto nos ha llevado a asumir posturas en cuanto a la gestión de nuestras marcas que muchas veces han repercutido en la calidad de los servicios que ofrecemos y por ende, nuestros públicos han optado por migrar hacia la competencia.

Sin embargo, es necesario afirmar que los tiempos de crisis constituyen el momento perfecto para que las marcas demuestren su capacidad de cumplir con su promesa y seguir aportando valor a sus consumidores aún y cuando exista una caída importante del consumo. Bajo ningún concepto debe asumirse una crisis económica como la excusa perfecta que justifica el descuido de una marca o desmejora un producto.

Y aunque con frecuencia la crisis nos someta a altas dosis de incertidumbre y queramos atrincheramos en nuestra zona de confort, debemos idear estrategias que nos permitan resistir el momento sin sacrificar aquello que nos mantiene conectados con las personas.

Por esta razón se vuelve imprescindible innovar para romper con el modelo de gestión tradicional  y al mismo tiempo asumir el compromiso de construir un significado de marca que permita competir más allá del precio.

Los clientes esperan marcas que sean capaces de ofrecer una propuesta clara y una experiencia de compra única. Necesitan sentir que son acompañados durante los tiempos difíciles.

Según Lara Krumholz, Directora General de DynAdmic Latinoamérica es “en este momento, cuando vemos a los consumidores nadar contracorriente para administrar de mejor manera sus gastos y comprar lo que ofrece un mayor valor agregado, lo contrario de dejarse llevar por compras impulsivas”.

Branding como herramienta

Aunado a lo anterior, las recesiones económicas son momentos donde usualmente las personas están más abiertas a nuevas propuestas. El instinto lleva a buscar opciones que permitan adaptarnos con mayor facilidad a un entorno hostil, por lo que esta disposición puede capitalizarse a favor de quienes innovan construyendo una propuesta que otorgue valor a sus clientes. Es decir, realizando una gestión estratégica de la marca lo cual en estos días llamamos branding.

Por esta razón es tan importante que las empresas se agrupen alrededor de su propuesta de valor y que se mantengan fieles a ésta. Una buena estrategia de branding se convertirá en una garantía de supervivencia y sustentabilidad en los momentos más críticos de la economía, porque es lo que inspira una personificación de marca y genera relaciones interpersonales basadas en la credibilidad y confianza.

Para Chema León, Design Manager de Interbrand, las empresas que ven las crisis como una oportunidad para reforzar vínculos con sus clientes mediante la aplicación de estrategias orientadas a conseguir su preferencia y fidelidad, poseerán una herramienta de posicionamiento que los diferenciará desde hoy y que les permitirá ser más fuertes de cara al futuro.

“Las marcas poderosas resisten mejor la crisis y crecerán más cuando la economía y el consumo se recuperen” lo dice Conrad Llorens, fundador y consejero delegado de SUMMA.

Podemos afirmar con toda seguridad que todo plan de contingencia para hacer frente a los periodos de crisis no está completo si no contempla una estrategia de branding bien definida e implementada.

Tal y como asegura Carlos Jiménez, presidente de Tendencias Digitales: aún en crisis hay muchas maneras de aprovechar oportunidades.

Prueba de ello es que muchas de las marcas más importantes del mundo de hoy han nacido durante etapas complejas de la economía. La historia reciente está repleta de ejemplos como el P&G que nació en medio de la crisis conocida como “Panic of 1837” producida por una fiebre especulativa, o el de IBM cuyas operaciones comenzaron durante “La gran depresión” (1873-1896), o el caso de Microsoft que tuvo sus inicios en 1975 en plena crisis global debido a la subida del precio del petróleo y a las transformaciones en la demanda mundial.

De manera que no importa que tan adverso sea el escenario, siempre será necesario ingeniárselas para tocar el corazón de las personas, brindarles un acompañamiento que refuerce los lazos existentes y convertir tu marca en instrumento útil para el desarrollo de sus vidas. Atreverse es la única opción.

Innovación y empatía son la clave. Entender la necesidad de tu cliente y hacer algo para mitigar su estrés en medio de la crisis será lo que agradecerá y pagará con la moneda más valiosa: fidelidad.

Recuerda:

La crisis pasan, pero las buenas marcas quedan.

 

JJ Portillo
Director de comunicación & Estrategia

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