fbpx
Journal

Merry Minima

Llegó diciembre y en retrospectiva miramos el 2016 como un año de mucho crecimiento en lo personal, profesional y empresarial. Estamos muy agradecidos con Dios por tantas cosas buenas durante este año.

Resultan increíbles las cosas que podemos lograr si todos vamos en la misma dirección. Sin lugar a dudas una de las cosas más importantes que nos pasó durante el 2016 fue nuestra nueva casa. Durante 4 meses buscamos un lugar que nos permitiera estar cómodos, con la creatividad desbordada y donde el crecimiento como equipo se materializara a ritmo sostenido.

Aunque fueron meses de una búsqueda tan intensa, condicionada por trabas que solo los más perseverantes son capaces de superar, llegué a sentirme desanimado y con ganas de “tirar la toalla”. Sin embargo, luego de mucho perseverar el panorama cambió; cuando menos lo esperábamos el lugar correcto apareció. Encontrar el lugar adecuado nos permitió dar la bienvenida a nuevos talentos que han hecho de Minima Studio un mejor lugar.

Nos mudamos y poco a poco fuimos llenando nuestra oficina con cosas que nos definen. Quienes nos visitan saben que nuestro ADN está en ese lugar y esa sensación es enormemente gratificante. Todo forma parte de una identidad que habla por sí sola sin hacer ruido.

Otro punto importante durante este año fue la creatividad, como equipo tuvimos días en los que ninguna idea venía a nuestra mente y todos los que trabajamos en el área creativa sabemos que eso es demasiado frustrante. Por eso, durante las noches me gusta sentarme en soledad y reflexionar sobre el día, y en muchas ocasiones profundizar sobre la creatividad.

Bien es cierto que la creatividad es un músculo que necesita ejercitarse, pero también es un tema de ir a la fuente.

Seamos claros, somos creación que evoluciona con el tiempo y como tal nuestra creación es increíblemente asombrosa, la capacidad que tenemos como seres humanos no tiene límites. De hecho, somos la mejor creación de Dios, y en este punto hago una comparación con el trabajo del creativo; creamos cosas de la nada y cuando se materializan nuestras ideas, siempre dejamos parte de nosotros, de esa chispa creativa en lo que hacemos, en todo lo que tocamos, creamos o dejamos escrito en papel, queda impregnado de nuestro ADN, y es perfectamente reconocible, atribuible a nosotros.

Reflexionar sobre esto me hace pensar que como seres creados, tenemos esencia de Dios. Somos una chispa de creatividad de él y esa chispa, ese ADN, está impregnado en nosotros y por ende es imposible que el ser humano no sea creativo. Dios crea cosas y nosotros también, porque hemos heredado eso de él.

Así que el tema de la creatividad va mucho más allá de ejercitar ese músculo, creo que es importante volver a la fuente de creatividad y recargar esa batería que se agota con el tiempo.

Lo mismo sucede cuando creamos cosas para nuestros clientes, ellos terminan casándose con nosotros y constantemente solicitan cosas nuevas, van a la fuente de quién diseñó su marca, saben el lugar correcto donde pueden llegar a pedir con urgencia un material de último minuto o bien un anuncio “para ayer”.

Así tal cual somos nosotros con Dios, a última hora pedimos lo que más anhelamos. En ese momento y muchas ocasiones cuando no puedo más pido ayuda, pido ideas, pido ser más creativo para abordar un proyecto. Se trata de volver a la fuente, sentarse a solas y ver las brillantes ideas que él puede ofrecer. Esto es algo que cuesta hacer porque vivimos en un mundo que nos abruma a cada segundo, pero solo con sentarte a solas en un lugar en silencio es más que suficiente para conectarse. Créanme, doy plena seguridad de eso.

Otro punto importante durante este año fue trabajar con un equipo multidisciplinario. Juntos creamos cosas que hoy miramos y nos sorprende, las dinámicas situaciones y colaboraciones son muy importantes y tienen un enfoque único, crear cosas para nosotros y para otros.

Sé que todos estamos muy agradecidos a Dios por tanto durante este año, por el crecimiento personal y profesional de cada persona que integra Minima Studio y para nosotros como Studio, como empresa que lucha en medio una crisis que ahoga, estamos muy agradecidos por tanto.

Gracias a nuestros amigos y colaboradores, gracias a nuestros clientes, al Grupo Empresarial RG por darnos una oportunidad grandiosa de crear para ustedes, a Jonathan por confiarnos nuevamente sus producciones discográficas, a varios Startups por confiar en nuestra experticia, a marcas de lujo como Al Agua Cinema por entender nuestro enfoque y poner su marca en nuestra manos, y a todos nuestros amigos y clientes fuera de la frontera; gracias por el crecimiento, gracias por el aprendizaje de lo que debemos seguir haciendo y lo que no.

Seguimos acá dando lo mejor de cada uno, de nuestro equipo, de nuestra empresa, de nuestra marca.

Gracias a Dios por tanto… seguiremos conectados a la fuente.

Eduardo Parra
CEO & Creative Director at Minima Studio

Sígueme en Twitter o Instagram


Artículos relacionados